Plan
Águila:
Contra
el Tráfico de Especies...
De
la Revista: DIVEC
UN
APARENTE TURISTA llega hasta un puesto
en el mercado de la parada. Con un español
mal hablado le pide al conductor del negocio
comprar algunos “animalitos exóticos”
y algunas pieles de “tigrillos”
para llevar a su país.
Cuando el mercader cre haber hecho el negocio
del día, al venderle al “turista”
una piel de Tigrilo (especie protegida por nuestra
legislación) por 150 dólares,
de pronto un grupo de policías de civil
se acerca y le comunican que está detenido.
El “turista” saca su identificación
de capitán de la PNP y le dice:
Acompáñenos, somos de la Policía
Ecológica.
CONTRA
EL TRÁFICO
Este es sólo uno de los operativos cotidianos
del “Plan Aguila 97”- plan operativo
de la DIVEC- que realiza la sección de
inteligencia en coordinación con el Departamento
de Áreas Protegidas y Operaciones Especiales
-Dapoes- de la División.
En este caso, se detuvieron a dos traficantes
y les decomisaron 8 pieles de boa, 2 de tigrillo,
otras pieles más en grave estado de descomposición;
un águila viva y otras especies prohibidas.
LOS
FURTIVOS
Casi todos los días, miles de aves, cientos
de reptiles y primates, junto a tortugas y otras
especies en peligro de extinción son
cazadas por nativos de nuestra amazonia por
encargo de los “enganchadores”,
siniestros comerciantes que aprovechan las pobres
condiciones de vida de los nativos y colonos
de la selva que a cambio de un poco de sal,
pilas, una carabina o un puñado de monedas,
casen para ellos especies prohibidas.
Estos personajes las venden en los mercados
o a otros intermediarios que a su vez buscan
sacar a los animales fuera del país,
donde las ganancias son fabulosas.
¿QUIÉN
COMPRA?
El mercado de consumo de especies de flora y
fauna prohibidas, se establece principalmente
en Europa, país del Asia y los EE. UU.,
pero los grandes recursos biológicos
y genéticos, las especies en mención,
están en los llamados países en
vías de desarrollo como el nuestro .
En 1990 durante su visita a Lima, el Dr.Eugene
Lapointe, Secretario General de la Convención
sobre el Comercio Internacional de Especies
Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre declaró
ese año a la revista Caretas que “Los
precios que se pagan actualmente por loros,
caimanes y serpientes es extraordinario, estimados
que el tráfico de especies en el mundo
mueve entre 5 y 7 billones de dólares”.
Según las estadísticas oficiales
de la CITES, ingresan 200 000 aves anualmente
a los EE.UU.. El caso del lobo de mar; hace
algunos años en una feria internacional
en Frankfurt (Alemania) pagaron hasta $ 14 000
por su piel, y podríamos citar muchos
casos específicos.
EL
DEPARTAMENTO CONTRA LA DEPREDACÍON
La Policia Ecológica, por intermedio
del personal especializado viene efectuando
acciones preventivas y cohercitivas, dentro
del Plan Águila 97, con la finalidad
de contrarestar acciones que atenten contra
los recursos de nuestra Fauna Silvestre, obteniéndose
a la fecha resultados alentadores, denunciándose
a los presuntos traficantes de especies al Ministerio
Público, siendo entregadas en custodia
las especies vivas a las Instituciones legalmente
constituidas y autorizadas por el Instituto
Nacional de Recursos Naturales (INRENA).
A la fecha, y en cumplimiento con el Plan Águila,
el Departamento contra la depredación
de la División de Ecología, en
su lucha contra el tráfico ilícito
de especies en vías de extinción
ha intervenido y denunciado ante la Fiscalía
Provincial de Lima una red de traficantes de
especies vivas, que venía operando con
conexiones a nivel nacional e internacional,
red compuesta por más de treinta personas
muchas de ellas tenían su centro de operaciones
en la 5ta cuadra del Jr. Ayacucho-----Mercado
Central- Lima, lugar donde se efectuaba la comercialización
de especies; asimismo se pudo detectar que estos
traficantes de nuestra riqueza natural, recepcionaban
las especies de extinción por vía
aérea procedentes de la selva de nuestro
país.
EN
EL AEROPUERTO
Hace poco tiempo especialistas de la DIVEC,
dentro de las acciones de vigilancia establecidas
por el Plan Águila, encontraron el las
bodegas de carga de una conocida línea
aérea, un valioso cargamento, valorizado
en cientos de miles de dólares de especies
nativas, procediéndose a decomisarlas
y denunciar penalmente a los autores de semejante
crimen, que tuvo por saldo negativo la muerte
de muchos de estos animales.
Esto demuestra que los traficantes vienen operando
bajo la modalidad de exportación de especies
con documentación falsificada o adulteración
del documento en el punto de especificación
de especies; exportándose otras que se
encuentran vedadas, sustituyéndose de
esta forma las especies, presentándose
en muchos casos el decomiso en el País
donde fueron detectados.
Ante el permanente acoso a estos mercaderes
de animales, y a las intervenciones de las diferentes
líneas aéreas de la capital, los
traficantes adoptaron otra modalidad, la misma
que por su condición se entrega inmediatamente
a su remitente siendo por lo general nombres
y apellidos inexistentes, detectándose
en la Guía de Remisíon como si
se tratase de alimentos; habiéndose encontrado
cajas forradas con tela o costalillos y en el
interior de las mismas los animalitos casi asfixiados
por la cantidad que se remitían, y en
otros casos existían pequeños
compartimientos donde las especies eran introducidas
a la fuerza, para que no adopten movimientos
y sean descubiertos, llegado por lo general
muertos más del 65% de los animales sacados
de contrabando.
A pesar de las pérdidas, por la alta
cotización de dichas especies, el traficante
recupera su inversíon y obtiene buenas
ganancias con los pocos ejemplares que llegan
vivos, ya que en la mayoría de los casos
estos animales son vendidos a su vez a las grandes
mafias de traficantes internacionales, aumentando
por ende su cotización.
Las aves son las especies más solicitadas
en el extranjero, entre ellos podemos citar
los pericos y guacamayos en sus diferentes variedades.
LOS
“BIRDIERS”
Así como los traficantes de drogas usan
a los “burriers” quienes transportan
drogas en pequeñas cantidades, los traficantes
de especies usan un estilo similar. Hace poco,
dos ciudadanos coreanos fueron detenidos en
el aeropuerto llevando guacamayos camuflados
dentro de tubos de plástico y un ciudadano
checo fue intervenido por la DIVEC en el terminal
aéreo cuando transportaba algunas especies
vedadas, con destino a Europa.
LAS
MASCOTAS
Una parte de los decomisos que se hacen con
el Plan Águila, mediante el Departamento
contra la depredación, es de ciertas
especies que se mantienen en casas, restaurantes
campestres y otros lugares públicos como
mascotas, sin que sus dueños sean conscientes
que son especie sen vías de extinción.
Es necesario que la comunidad entienda que tener
en cautiverio animales no siempre es legal,
ni humanitario, ya que muchas especies silvestres
no pueden adaptarse al cautiverio.
SEGUIR
VIGILANTES
El tráfico de especies amenaza con depredar
buena parte de nuestra biodiversidad, en ese
sentido la acción de la DIVEC es importante;
pero también es necesario que la comunidad
alerte y denuncie casos de tráfico de
animales. De lo contrario, huacamayos, papagayos,
caimanes, motelos, tigrillos, y osos de anteojos,
por sólo citar a ciertas especies, dejarán
de existir sobre la Tierra y nuestros hijos
no podrán conocerlas, ni siquiera en
las selvas y punas de nuestro país. Por
eso en la DIVEC, con el ojo avizor del Águila,
estamos siempre vigilantes del destino de nuestras
riquezas naturales, y estaremos allí
para evitar su destrucción. |